Buena historia y planteamiento, pero le falta tensión donde realmente importa.
La trama de un joven que pasa de fan a profesional es sencilla pero prometedora. Sin embargo, en un género donde los detalles marcan la diferencia —como ocurre en Rush o Le Mans '66— aquí esos matices no logran brillar. En Rush, la tensión construida por Ron Howard o la química entre Christian Bale y Matt Damon en Le Mans '66 elevan el conjunto.
En esta, aunque las fases de entrenamiento, primeras carreras, el drama y la competición final están correctamente llevadas pero los momentos clave se sienten previsibles. Se disfruta, sí, pero le falta esa chispa que convierte una película correcta en una que apetece volver a ver.
En esta película muestran a un protagonista por el que nadie apuesta y termina sorprendiendo a todos. Se supone que está basada en hechos reales, pero la verdad es que no tenía ni idea de esta historia (un gamer obsesionado por el juego Gran Turismo que tiene la suerte de pasar a los circuitos reales). En mi opinión se hace un poco larga, pero es disfrutable.
Al principio no me llamaba mucho la atención y estaba expectante por ver si me sorprendía y me ha acabado pareciendo bastante chula
Notable película. Al comienzo no me convencen los protagonistas pero poco a poco con ese buen ritmo y la emoción que se va formando vale la pena.