Una película cozy, para echar la tarde de mantita y sofá de un domingo en otoño, se siente como un abrazo calentito. No tiene una trama que atrape y aún así atrapa, personajes entrañable e intepretaciones maravillosas especialmente de una Julia Robert muy joven.
La trama tampoco se resuelve del todo pero es tan agradable de ver que tampoco importa demasiado.