2025 fue el año dorado para las adaptaciones de terror de Popeye, ya que se estrenaron hasta un total de tres títulos de distribuidoras y directores distintos.
Uno de esos títulos fue “Popeye the slayer man”, una película donde nos encontraremos con Popeye desformado por cierta sustancia que consume sin parar.
Parecerá extraño, entre tantas muertes, algunas de ellas bastante absurdas y otras bastante sangrientas, nos encontraremos con una historia bastante triste para nuestro amigo Popeye.
El personaje estuvo bien caracterizado, dejando de lado el CGI y poniendo los efectos prácticos muy presentes. Aunque, parece ser que no habían comprado la sangre necesaria para las escenas violentas y, en ciertos momentos, nos encontraremos chorros de sangre añadidos digitalmente.
Teniendo en cuenta de que la película, a pesar de ser de serie B, estaban bastante bien recreados los efectos especiales, por lo que, añadir sangre digital hace que el espectador salga completamente de la película.
Centrándonos en la trama, no deja de ser simplona, pero al mismo tiempo termina siendo satisfactoria, ya que, si has empezado a verla, es porque vas buscando a un Popeye mamadísimo sin miedo a desmembrar a cualquier persona que se le ponga por delante.
Sin duda alguna, recomiendo esta película si deseas disfrutar de una historia un tanto “peculiar”, donde nos encontraremos con un Popeye un tanto agresivo y con malas pulgas.
votos
2025 fue el año dorado para las adaptaciones de terror de Popeye, ya que se estrenaron hasta un total de tres títulos de distribuidoras y directores distintos.
Uno de esos títulos fue “Popeye the slayer man”, una película donde nos encontraremos con Popeye desformado por cierta sustancia que consume sin parar.
Parecerá extraño, entre tantas muertes, algunas de ellas bastante absurdas y otras bastante sangrientas, nos encontraremos con una historia bastante triste para nuestro amigo Popeye.
El personaje estuvo bien caracterizado, dejando de lado el CGI y poniendo los efectos prácticos muy presentes. Aunque, parece ser que no habían comprado la sangre necesaria para las escenas violentas y, en ciertos momentos, nos encontraremos chorros de sangre añadidos digitalmente.
Teniendo en cuenta de que la película, a pesar de ser de serie B, estaban bastante bien recreados los efectos especiales, por lo que, añadir sangre digital hace que el espectador salga completamente de la película.
Centrándonos en la trama, no deja de ser simplona, pero al mismo tiempo termina siendo satisfactoria, ya que, si has empezado a verla, es porque vas buscando a un Popeye mamadísimo sin miedo a desmembrar a cualquier persona que se le ponga por delante.
Sin duda alguna, recomiendo esta película si deseas disfrutar de una historia un tanto “peculiar”, donde nos encontraremos con un Popeye un tanto agresivo y con malas pulgas.