¡Que viva el cine coreano! Na Hong-jin entrega una auténtica locura que mezcla suspense, acción, terror y humor con una personalidad tremenda. Momentos espectaculares, mucha tensión y una dirección estupenda. Es verdad que le sobra algo de metraje y pierde ritmo en algunos tramos, pero lo bueno compensa de sobra. Qué gusto da ver películas que se atreven a tanto. 7,5/10.
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¡Que viva el cine coreano! Na Hong-jin entrega una auténtica locura que mezcla suspense, acción, terror y humor con una personalidad tremenda. Momentos espectaculares, mucha tensión y una dirección estupenda. Es verdad que le sobra algo de metraje y pierde ritmo en algunos tramos, pero lo bueno compensa de sobra. Qué gusto da ver películas que se atreven a tanto. 7,5/10.