Puede ser que 2024: Apocalipsis Nuclear sea una película muy típica de postapocalíptico a día de hoy. Pero si echamos la vista hacia los años setenta nos damos cuenta de que era un título bastante interesante.
L.Q. Jones nos pone en la piel de una chico que, tras desaparecer gran parte del mundo, tendrá que arreglárselas para sobrevivir junto a su fiel amigo canino.
Durante toda la película vamos encontrándonos con diversas situaciones, no solo en un mundo al más puro estilo “planeta de los simios”, si no, en un mundo que parece sacado de los payasos de la tele.
Los efectos especiales envejecieron bien, demostrando una vez más que muchas de las películas clásicas de culto fueron tratadas con mucho cariño.
Aunque en su día fuera todo un éxito, muchos amantes del cine han ido olvidando esta gran obra post-apocalíptica. Pero, desde mi humilde opinión, hay que darle una oportunidad, ya que no os defraudará lo más mínimo.
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Puede ser que 2024: Apocalipsis Nuclear sea una película muy típica de postapocalíptico a día de hoy. Pero si echamos la vista hacia los años setenta nos damos cuenta de que era un título bastante interesante.
L.Q. Jones nos pone en la piel de una chico que, tras desaparecer gran parte del mundo, tendrá que arreglárselas para sobrevivir junto a su fiel amigo canino.
Durante toda la película vamos encontrándonos con diversas situaciones, no solo en un mundo al más puro estilo “planeta de los simios”, si no, en un mundo que parece sacado de los payasos de la tele.
Los efectos especiales envejecieron bien, demostrando una vez más que muchas de las películas clásicas de culto fueron tratadas con mucho cariño.
Aunque en su día fuera todo un éxito, muchos amantes del cine han ido olvidando esta gran obra post-apocalíptica. Pero, desde mi humilde opinión, hay que darle una oportunidad, ya que no os defraudará lo más mínimo.