El juego de la muerte arranca de forma algo confusa, pero pronto despliega todo su potencial hasta convertirse en una serie intensa y profundamente emocional, muy en la línea del mejor drama coreano. A partir de una premisa fantástica y extrema, construye una reflexión constante sobre el valor de la vida, la culpa y las segundas oportunidades, combinando episodios casi autoconclusivos con un hilo moral muy claro
votos
El juego de la muerte arranca de forma algo confusa, pero pronto despliega todo su potencial hasta convertirse en una serie intensa y profundamente emocional, muy en la línea del mejor drama coreano. A partir de una premisa fantástica y extrema, construye una reflexión constante sobre el valor de la vida, la culpa y las segundas oportunidades, combinando episodios casi autoconclusivos con un hilo moral muy claro