Cuanta realidad...
Como la muerte de un familiar en este caso la madre, vuelva a unir familias destrozadas.
Bien por celos, rencor desmesurado, incompatibilidades, contradicciones.
El ser humano pecamos de soberbia, hace que irrite o encolerice en exceso.
El final es agridulce, pero así es la vida.
votos
Cuanta realidad...
Como la muerte de un familiar en este caso la madre, vuelva a unir familias destrozadas.
Bien por celos, rencor desmesurado, incompatibilidades, contradicciones.
El ser humano pecamos de soberbia, hace que irrite o encolerice en exceso.
El final es agridulce, pero así es la vida.