Película de animación que cuenta de una forma super delicada una historia real sobre un niño refugiado que escapa de Afganistán. Muy recomendable.
Un dato curioso que he leído en internet es que el chico protagonista de la historia y el director de la película se hicieron amigos en el instituto (en Dinamarca), y éste tardó más de 10 años en convencer a Amin para que compartiera su historia en este documental.