A partir de la tercera temporada, la serie se vuelve insoportable. El humor se torna infantil y forzado, con chistes vulgares y gratuitos que se repiten constantemente. Algunos ejemplos claros de un solo episodio incluyen: cuando Max hace un comentario sexual sobre su teléfono en vibración, cuando se agarra los pechos al pedirle a Caroline que elija dos cosas que le gusten, o el comentario de Max sobre la "pobre vagina" de Han tras golpearse en la ingle. El uso de Han como blanco constante de chistes sobre su baja estatura también resulta agotador. Si bien al principio la serie me parecía entretenida, ahora la veo por pura inercia.
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A partir de la tercera temporada, la serie se vuelve insoportable. El humor se torna infantil y forzado, con chistes vulgares y gratuitos que se repiten constantemente. Algunos ejemplos claros de un solo episodio incluyen: cuando Max hace un comentario sexual sobre su teléfono en vibración, cuando se agarra los pechos al pedirle a Caroline que elija dos cosas que le gusten, o el comentario de Max sobre la "pobre vagina" de Han tras golpearse en la ingle. El uso de Han como blanco constante de chistes sobre su baja estatura también resulta agotador. Si bien al principio la serie me parecía entretenida, ahora la veo por pura inercia.