Es la primera vez que veo una película de alguno de los hermanos Safdie. En esta ocasión, ha sido Marty Supreme, dirigida por Josh Safdie. La dirección me ha gustado bastante. Me ha parecido tan vertiginosa como los partidos de pingpong. Es, posiblemente, lo primero que me ha llamado la atención junto al montaje.
La interpretación de Timothée Chalamet es la mejor hasta la fecha. Después de ver a Leonardo DiCaprio en Una batalla tras otra, imaginaba que no tendría rival en la carrera a los Óscar; me equivocaba. Chalamet desaparece en el personaje, un tío tan rematadamente gilipollas que solo el carisma del actor ayuda a que empatices con él y a que el vertiginoso clímax te tenga en el borde del asiento del cine. Esa última escena es, sin duda, la razón por la que va a ganar su primer Óscar si se cumplen los pronósticos.
En cuanto al guion, me ha sorprendido. Quizás porque es la primera vez que he visto una película de Josh Safdie. Esperaba una película de deportes, pero Marty Supreme no es una película sobre pingpong. Es una picaresca. No estaba viendo a un deportista patriota americano, sino a un personaje más parecido al Lazarillo de Tormes.
Marty Supreme es una película donde los personajes están por encima de la trama, es caótica, es electrizante y, sobre todo, te mantiene pegado a la pantalla, incluso aunque a veces te preguntes que cómo c** han acabado en esa situación.
votos
90/100.
Es la primera vez que veo una película de alguno de los hermanos Safdie. En esta ocasión, ha sido Marty Supreme, dirigida por Josh Safdie. La dirección me ha gustado bastante. Me ha parecido tan vertiginosa como los partidos de pingpong. Es, posiblemente, lo primero que me ha llamado la atención junto al montaje.
La interpretación de Timothée Chalamet es la mejor hasta la fecha. Después de ver a Leonardo DiCaprio en Una batalla tras otra, imaginaba que no tendría rival en la carrera a los Óscar; me equivocaba. Chalamet desaparece en el personaje, un tío tan rematadamente gilipollas que solo el carisma del actor ayuda a que empatices con él y a que el vertiginoso clímax te tenga en el borde del asiento del cine. Esa última escena es, sin duda, la razón por la que va a ganar su primer Óscar si se cumplen los pronósticos.
En cuanto al guion, me ha sorprendido. Quizás porque es la primera vez que he visto una película de Josh Safdie. Esperaba una película de deportes, pero Marty Supreme no es una película sobre pingpong. Es una picaresca. No estaba viendo a un deportista patriota americano, sino a un personaje más parecido al Lazarillo de Tormes.
Marty Supreme es una película donde los personajes están por encima de la trama, es caótica, es electrizante y, sobre todo, te mantiene pegado a la pantalla, incluso aunque a veces te preguntes que cómo c** han acabado en esa situación.