Hacía tiempo que no disfrutaba de un slasher tanto como lo he hecho con “El asesino con ojos de corazón”.
El director Josh Ruben ha querido dar un toque diferente a esta película de slasher, añadiendo un humor absurdo/ácido que encaja a la perfección con una persona que va matando a parejas enamoradas en San Valentín con una máscara con ojos de corazones, que, como bien habéis podido ver en el tráiler, se iluminan. Algo que me ha encantado, dándole un toque más canalla a la historia.
Los personajes principales tienen una gran química y consiguen hacer frente de la forma más madura posible, a pesar que unos minutos antes tenían unas actitudes un tanto… extrañas a la hora de querer realizar una conversación entre los dos.
Pero no todo es color de rosas, ya que el desenlace, como ya hemos podido ver en otras películas de terror, no deja de ser ingredientes de diversas películas de gran éxito mezcladas en una única escena para finalizar la película de una forma simple y aburrida.
Pues estamos ante un final para nada impactante, con dosis de acción, sangre y violencia, pero al suceder todo tan rápido… el espectador no puede saborearlo.
Demasiado turbo pusieron los que gestionaron la última escena, dando a entender de que tenían ganas de terminarla.
Por lo que, como ya pude comprobar en la “Cosecha Sangrienta”, el desenlace es una de las partes más importantes para que el espectador no sienta que ha perdido casi dos horas de su vida.